domingo, 19 de octubre de 2008

Para vos, mamá



Conociéndote como te conozco, no me hubieras perdonado que le escribiera algo a papi en el día del Padre y no lo hiciera hoy con vos, en el día de la Madre…
Hace días que me viene rondando esto en la cabeza y me resulta muy difícil… Puedo decir que junto a papá fueron las personas más importantes en mi vida, influyeron decisivamente en quien soy, pero de forma muy diferente, a vos te debo mi amor a los libros, la devoción a mi padre (la compartíamos), la creatividad, la pasión por el arte, la sociabilidad, el gusto por una buena conversación y una buena cultura general. Si pude ser una buena alumna, fue gracias a que descubriste facilidad en el aprendizaje en mí y me hiciste ver la forma de aprovecharlo. También de tu mano conocí toda la ternura, pero de dos formas diferentes, por un lado antes que falleciera mi hermanito, según cuentan (no te olvides que sólo tenía 3 años cuando sucedió), eras muy cariñosa y después te sumiste en una profunda depresión, por lo que sólo quería verte feliz y trataba todo el tiempo de darte todo mi amor, que por lo visto no era suficiente, porque no llegaba a quitar la pena de tu mirada… no fueron buenos tiempos, pero recuerdo como destellos, algunas veces cuando nos divertíamos con muy poco, como por ejemplo cuando nos acostábamos en el jardín para encontrarle formas a las nubes, a las papas, a las vetas de la madera ¡hasta a las manchas de humedad!, cuando me enseñabas a cocinar o cuando salí abanderada en la escuela ¡bastó ver la emoción reflejada en tu rostro para saber qué bien había valido el esfuerzo! No puedo objetarte tu conducta como madre, porque no nos faltó nada, pero era como si lo hicieras bajo un gran esfuerzo, lo que me molestaba era tu obsesión por que todo estuviera impecable desde el jardín hasta nuestra ropa, quizás por eso salí tan desordenada y de flores no entiendo nada ¡de sólo pensar en los patines de paño que nos hacías usar para no manchar el piso encerado, me dan escalofríos!.En la adolescencia, a diferencia de la mayoría, comenzamos a llevarnos mejor, quizás porque saliste de tu letargo, comenzaste a vender productos, a salir, a hacer amistad con otras señoras, diste un vuelco positivo y de a poquito recuperaste la alegría y nos hicimos más compañeras, quizás toda nuestra relación quedó establecida en un plano de igualdad, y en muchos casos se invirtieron los papeles y pasé a ser algo así como tu mami, quizás porque la verdadera jamás te brindó todo el amor que te merecías. Nos divertíamos mucho juntas, nos encantaba compartir salidas, libros y películas…
De adulta, seguí contándote como compañera, adoraba llevarte de vacaciones (y a vos acompañarme) pero siempre y cuando fuera bajo la condición que nos hospedáramos en un hotel y no tuvieras que hacer nada, aunque papá, como no nos quería acompañar, te extrañara a mares. En nuestros viajes, nos relajábamos y hacíamos todo lo que queríamos, como recorrer librerías, ferias artesanales, comprarnos ropa del lugar o saborear un rico té (nunca fuimos pretenciosas). Cuando tuve la oportunidad de viajar al exterior (y lamentablemente no pude llevarte) mi primer pensamiento estaba dedicado a vos, en qué regalo te compraría (lo cual me llevaba tanta energía como los destinados a mis sobrinos) y al ver tu carita llena de alegría cuando te lo entregaba bien me dejaba plenamente satisfecha, porque fuiste vos quien me enseñó el placer de dar, sin esperar nada a cambio, muchas veces fuimos acusadas de pretender comprar cariño, lo cual no es cierto, lo nuestro fue simple generosidad. Lo malo es que hay gente que sólo se acostumbra a recibir (así como nosotras a dar) y con el tiempo hasta dejan de ser agradecidos, si me vieras ahora, tendrías la certeza que sigo pasando por esa situación.
Recuerdo que cuando era muy chiquita sólo quería parecerme a papá, pero no se puede ir contra la corriente, físicamente no tenemos nada en común (salvo las preciosas manos que heredamos de tu padre), pero día a día descubro alguna característica tuya en mí. Sé que mi hermana mayor era tu debilidad, ya que te sentías bendecida por la presencia de esa niña preciosa rubia y de ojos azules quien para colmo te dio los dos nietos más bonitos del universo.
Me siento en deuda con vos, te debo los nietos, un yerno como la gente, una vida mejor, un viaje a España para conocer a los tíos que aprendieron a quererte gracias a tus maravillosas cartas, pero me siento tranquila con respecto a los resultados, soy una buena persona (tal como me enseñaron papi y vos), tengo buenos amigos que me valoran por lo que soy, un título universitario y creo que fui una buena hija. También me hubiera gustado que gozaras de más amor de parte de tu familia, tuviste una infancia muy triste (al igual que mi padre, quizás por eso se casaron tan jovencitos) y de adulta pretendiste hacerte cargo de los problemas que había entre los parientes, y terminaste quedando mal vos, mientras ellos se reconciliaban… Pero la vida te recompensó con un compañero de oro que te brindó estabilidad y una familia propia que te adoró.
No merecías irte tan temprano, hacen siete años pero me parece que fue ayer, vos que eras toda energía y alegría para tus nietos, tendrías que haberte quedado más tiempo con ellos para que pudieran disfrutarte más, la única tranquilidad que me queda es que jamás te escatimé un abrazo ni un mimo, así como tampoco decirte “te amo”, de hecho fue una de las últimas cosas que te dije cuando me despedí de vos aquella tarde del 6 noviembre de 2001, esperando encontrarte mejor al día siguiente, cosa que lamentablemente nunca sucedió.
La casa se quedó sin alma desde que no estás, ahora supongo que estás junto a papi, pienso que dos meses antes que él se fuera, me mandaste a Millie, mi perrita, para que no me sintiera tan sola, gracias Mamá, como siempre, fuiste la única en darse cuenta qué necesitaba. ¡¡¡TE AMO Y TE EXTRAÑO!!!

1 comentario:

Sigrid dijo...

Otra vez con los ojos empapados en la oficina...!

Llevo unos meses perdida, así que no había leído ésta preciosa entrada sobre tu madre. Te felicito por todos esos sentimientos, por expresarlos así y por mantener la memoria de tus seres más queridos.

Precisamente ahora que estoy cada día más panzona, leer ésto me hace mucho bien. Gracias.

Aprovecho para desearte unas felices Navidades y que le 2009 te traiga todo aquello con lo que sueñas.

Besitos a Millie, a ver si te mando la foto de Celta con la camisera de Independiente, que se que te la debo.

Un abrazo enorme